Desde el lanzamiento de la sonda LoFric en 1983, hemos desarrollado la sonda en estrecha colaboración con los usuarios y el personal sanitario, realizando ajustes constantemente.
Actualmente, la documentación existente sobre el sondaje intermitente con la sonda LoFric es la más extensa y a más largo plazo que la documentación sobre ninguna otra sonda.
La realización de estudios a largo plazo es fundamental, ya que las lesiones asociadas al SIL tienden a hacerse evidentes después de varios años. Se han obtenido buenos resultados en todos los estudios realizados con las sondas LoFric, en especial cuando se utilizan durante un período prolongado (aproximadamente, 10 años). Los estudios comparativos en los que se han utilizado sondas normales con gel tienen resultados muy diferentes, ya que en los pacientes que usan estas sondas es frecuente encontrar estenosis e infecciones uretrales.