El cerebro

El cerebro es el disco duro del cuerpo

El cerebro es el disco duro del cuerpo

El cerebro es como el disco duro de un ordenador, pero mucho mejor. Ahí es donde se almacenan muchos datos e informaciones y es desde donde se dirigen las funciones del cuerpo. Tenemos que ser muy cuidadosos con nuestro cerebro. Es una estructura de vital importancia, motivo por el que se encuentra protegido dentro de la estructura dura del cráneo, que se encuentra debajo de la piel de la cabeza.

El cerebro se divide en tres partes, cada una de ellas con una finalidad diferente, pero todas colaboran entre sí.

El cerebro

El cerebro propiamente dicho es la parte de mayor tamaño, donde se desarrollan las funciones y pensamientos y donde se almacenan los recuerdos. La información que recopilan los órganos de los sentidos viaja hasta el cerebro, desde donde se imparten las instrucciones sobre lo que cuerpo tiene que hacer.

La información almacenada en el cerebro es de gran complejidad y se crean innumerables interrelaciones. Así, el olor de las castañas hace que pensar en Todos los Santos o es posible que una canción despierte los recuerdos de un viaje o tocar una rama llena de espinas hará tener más cuidado en el futuro.

El cerebelo

El cerebelo es el responsable de todos los movimientos corporales. El cerebro controla el equilibrio y hace que los músculos trabajen en equipo. Además, asegura que el cuerpo se mueva como tu quieras sin tener que pensar en ello.

Cuando saludas a alguien, es el cerebelo el que le hace levantar el brazo y mover la mano, es un proceso automático que se produce por sí solo. No tienes que pensar "ahora, voy a levantar el brazo y a mover mi mano, incluso puede que doble mis dedos un poco...".

El bulbo raquídeo

El bulbo raquídeo es la tercera parte del cerebro. Hay muchas partes del cuerpo que están controladas por este bulbo raquídeo, ya que ahí es donde residen las estructuras desde las que se controla la respiración, los latidos del corazón o los movimientos de los ojos.

La información sobre el dolor, el calor y el frío se envía primero hacia el bulbo raquídeo antes de continuar hacia el cerebro. El bulbo raquídeo recibe la información de una mano sobre la cazuela caliente. ¿Cómo debería reaccionar su cuerpo? Esta información se envía al cerebro que da las instrucciones para que tenga cuidado y retire la mano inmediatamente. Y en un instante, su mano se ha alejado de esa cazuela caliente, antes incluso de que haya tenido la ocasión de pensar en que se estaba demasiado caliente.