Historia
Incluso antiguamente...
El Autosondaje Intermitente Limpio (AIL) ha sido un tratamiento reconocido durante siglos. Hasta los antiguos Egipcios, los Griegos o lo Romanos, lo practicaban.
El AIL dejó de ser un tratamiento en uso con la aparición de las sondas permanentes, que se mantenían en la vejiga por periodos largos de tiempo. No obstante, se ha demostrado que a largo plazo las sondas permanentes producían muchos problemas, incluyendo infecciones de orina, inflamación crónica y disfunción renal. Desde la década de los 70 el AIL ha vuelto a reconocerse como el tratamiento de elección preferido para un gran número de pacientes con problemas de incontinencia.
Los treinta años de experiencia en AIL han hecho que se haya mejorado la seguridad y la comodidad de esta terapia. El uso de nuevos materiales ha permitido mejorar la calidad de vida de los usuarios.
Es de gran importancia, sin embargo, utilizar sondas de la mejor calidad posible, y con una buena documentación científica que avale la seguridad y la confianza de reducir significativamente el riesgo de lesión uretral.