Deja que tu hijo participe

Cuando tu hijo tenga 1-2 años de edad es el momento, igual que sucede con todos los niños, para que empieces a sentarle en el orinal o en el retrete y empezar a realizar el SIL cuando está sentado. Es más fácil vaciar la vejiga si está sentado en posición erecta y también es más fácil que aprenda a participar en el procedimiento si está sentado en esta posición y puede ver lo que sucede. 
Saca partido de la curiosidad natural de tu hijo y déjale participar, sujetando la sonda, abriendo la bolsa de la sonda o incluso tirando de ella para sacarla cuando la vejiga se ha vaciado.

Tu hijo necesita asumir responsabilidades
Tener un muñeco que tenga un agujero para hacer "pipí", con el que tu hijo pueda practicar introduciendo la sonda, aumentará la destreza del niño para manipular una sonda escurridiza. El SIL se convierte en la forma natural en que tu hijo puede participar desde la edad más temprana posible, una conducta que contribuye a reforzar su autoestima y su ego y a mantener una mayor independencia en años posteriores. 

Debes darle responsabilidades en alguna etapa del proceso del SIL y deberás ir cediéndole cada vez más protagonismo a medida que tu hijo crezca y se muestre más seguro y hábil. La tarea delegada debe quedar dentro del ámbito de las capacidades del niño, pero también puedes ir planteando gradualmente un reto que enseñe a tu hijo a confiar en sí mismo y en su capacidad para enfrentarse a los problemas.