1-Nervios cervicales 2-Nervios torácicos 3-Nervios lumbares 4-Nervios sacros
Cada año, en Europa, unas 7.500 personas sufren daños de tal magnitud en la médula espinal que en muchas ocasiones se convierten en complicaciones permanentes. La mayoría son hombres (70%). La lesión es la consecuencia de un accidente no traumático o de un accidente de tráfico, también puede ser el resultado de una caída desde un sitio elevado. Una lesión medular implica siempre un daño en la médula espinal o a veces también puede ser la combinación del daño entre las raíces de los nervios y la sección inferior de la medula espinal.
La médula espinal es tan delgada como un dedo y es muy delicada. Se encuentra dentro de la columna vertebral envuelta de líquido cefalorraquídeo. La médula espinal está formada por células que envían y reciben estímulos de todo el cuerpo. Gracias a estos estímulos podemos, entre otras cosas, mover los brazos, las piernas y los músculos del cuerpo. Si se daña la médula espinal, se ve afectada su capacidad de recibir y transmitir estímulos.
La interacción a través de estos estímulos entre el cerebro y los músculos va cambiando y se va deteriorando, en los casos más extremos, esta interacción se puede ver eliminada. Existen diferentes tipos de lesión en la médula espinal. Cuanto más arriba esté la lesión, mayor será el número de músculos afectados. Una lesión parapléjica afecta a las piernas mientras que una lesión tetrapléjica afecta a piernas y brazos. La parálisis puede ser más o menos extensa. Una lesión medular completa indica que la medula espinal ha sido completamente seccionada. No hay ningún tipo de intercambio de señales, lo que implica la total ausencia de sensaciones y control del movimiento por debajo de la lesión. Si la lesión medular es incompleta, la pérdida de sensaciones y de control se ve afectada en distintos niveles, aunque sigue habiendo intercambio de señales. La capacidad de vaciar la vejiga o los intestinos también está controlada por señales provenientes de células nerviosas de la medula espinal. Ésta es la razón por la cual una lesión medular afecta directamente a la capacidad de vaciar la vejiga y los intestinos.